Deporte

PERDÍ LUCHANDO


Equipos rojo y azul participando en atletismo.


Desperté con grandes ansias de saber que hoy era el día por el cual me había preparado casi todo el año. Mis deseos de ganar eran tantos, pero sabía que podría regresar a casa con el cuello vacío.

El momento había llegado y el colegio se tornó en un estadio para mí, pasaban los minutos, los segundos y aún así el juego no comenzaba. Cuando escuché el sonido del silbato, supe que era el momento donde todos mis conocimientos deportivos los ponía a prueba.

El partido comenzó y los primeros puntos me ayudaban a liberar poco a poco la tensión que estaba acumulada en mí. Sin embargo, cada pelota que caía en mi cancha era un golpe para mí. El partido poco a poco tomaba un rumbo desfavorable para el equipo y mis rivales ya se creían vencedores solo por haber ganado el primer set. En el segundo, la suerte estuvo de nuestro lado mientras que el tercero fue definitivo para todos.

Lastimosamente, iniciamos cinco puntos en contra pero eso no me quitó las ganas de luchar por lo que tanto anhelaba. Mi equipo logró recuperarse pero aún así no fue suficiente, ya que los puntos eran consecutivos para cada equipo.

El público enloquecía con cada punto, Y ahí estábamos nosotros, saltando, tirándonos al piso para salvar cada punto y dando lo mejor hasta el final. Pero un descuido por parte de uno de los integrantes de mi equipo hizo que el último punto le dé la victoria al rival.

Y ahí estaba yo, frente al rival que había ansiado derrotar hace mucho, quería demostrarles que yo era el mejor en ese deporte, y borrar esas sonrisas de sus caras.

A pesar de haber perdido, sentí la satisfacción de haber dado lo mejor de mí, y agradezco al colegio por darnos la oportunidad de demostrar los talentos que tenemos en los deportes.

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